Business Japanese Proficiency Test

Tal vez a alguno de vosotros os suene el nombre de este examen: Business Japanese Proficiency Test (BJT o ビジネス日本語能力テスト).

Éste complementaba el muy conocido Nihongo Noryoku Shiken (Noken, JLPT) para todos aquellos que quisieran dedicarse seriamente al japonés, proporcionando así a sus estudiantes un nuevo título que les facilitaría la entrada en las empresas japonesas o en las universidades.

Dicho examen va a dejar de hacerse este año pese al número creciente de examinantes: el año 2008 se registraron 9300. ¿La causa? Pese al interés que va despertando este examen en los estudiantes de japonés, es un examen no rentable que cuesta más de lo que se recauda.

Así que desgraciadamente para muchos estudiantes, incluídos aquellos que ya han comenzado a estudiar, este examen dejará de llevarse a cabo después de noviembre 2010.

¡Nuevos cursos de otoño!

¡Hola a todos!¿Qué tal las vacaciones?

Japonia ya tiene preparados los nuevos cursos de japonés a partir de otoño de 2010, ¿os apuntaréis?
Además, este curso tenemos una oferta especial: ¡un magnífico sorteo! El ganador tendrá un curso a Japón de 2 semanas, alojamiento incluído. Los detalles del mismo estarán listos a partir de septiembre en la web y en este blog. ¡Así que atentos! La única condición es que estéis apuntados en el curso regular de septiembre a junio.


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Las bombas atómicas (I)




“Cuando cae la bomba atómica, el día se convierte en noche y las personas se convierten en fantasmas”
-Sakamoto Hatsumi, 1952.

“Bajo un resplandor azul claro, el sol negro, los girasoles marchitos, los techos hundidos, las personas alzaron sus rostros sin decir nada: ojos ensangrentados que intercambiaban miradas y pelándose la piel, sus labios inflados como berenjenas, cabezas apuñaladas por trozos de vidrio… ¿Cómo puede ser eso un rostro humano? Todos se preguntaban eso al mirarse entre sí mas todos quienes eso pensaban tenían la misma cara… Sin siquiera gritar de horror, hacia un sitio sin llamas, figuras desnudas venían del oeste y del este, su piel pelándose hasta el punto que no sabías distinguir si eran hombres o mujeres, estos seguían cual procesión de fantasmas. En medio de todo esto, de pronto una mujer en camino se detuvo para colocar dentro algo como una faja que se estaba saliendo, ¡y eso que las llamas estaban tan cerca!

Alguien, incapaz de soportarlo más, dijo: -¡Ven! ¡Tira eso, vámonos!
Y ella respondió: -Son mis intestinos.

Los recuerdos de ese día se quedaron grabados literalmente cual marca de fuego en la consciencia de los supervivientes.

Escribir sobre la bomba estaba estrictamente censurado durante la ocupación estadounidense en Japón mientras bombas más grandes se almacenaban y preparaban para usarse. La literatura y el arte que ha emergido desde entonces ha ayudado a impulsar un movimiento sin fronteras antinuclear, una de las respuestas niponas más importantes a la guerra y a la bomba. Y, además de formar parte de tal movimiento antinuclear, puede haber contribuido a la prevención de una guerra nuclear.

El tormento ocasionado por la bomba (junto con una gran ira contra el estado japonés por involucrarse en una guerra tan brutal y sinsentido, y fallando tan desalmadamente a la hora de proteger sus soldados y ciudadanos) alentó un pacifismo compartido por todos y un sentimiento antiguerra entre los nipones. Ese sentimiento se correspondía con la Constitución impuesta por los EUA, cuyo Artículo Nueve va más allá de cualquier otra a la hora de comprometer la nación con un futuro pacífico. “Aspirando sinceramente a una paz internacional basada en la justicia y el orden el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la nación, y a la amenaza o el empleo de la fuerza como medio de solucionar las disputas internacionales”.
-Nakamura On.

Fragmentos traducidos del artículo de Mark Selden “Living With the Bomb: The Atomic Bomb in Japanese Conciousness”.