Confucio, el confucianismo y su relación con la sociedad japonesa.

El confucianismo, más que un sistema religioso, es una filosofía y código ético dictado hace más de 2500 años en China.

Confucio, filósofo y teólogo social, nació al norte del estado de Lu y procedía de una familia humilde. Ya durante su juventud mostró un gran interés por los clásicos y su gran sabiduría y capacidad de razonamiento lo llevó a ser funcionario del estado de Lu. En esos momentos, todo el país estaba en discordia social, política y moral, y Confucio intentó encontrar la armonía y profesarla a través de los clásicos y de sus enseñanzas; pero, pese al respeto que los líderes políticos le tenían, nadie lo escuchó. Confucio, desilusionado, decidió seguir por otro camino: la enseñanza. Es gracias a sus discípulos que han llegado hoy a nosotros sus instrucciones, aún presentes actualmente en la cultura asiática.

Una de las bases más importantes del confucianismo es su filosofía práctica (versus la religión cristiana): no buscaba la salvación otorgada por un ser divino sino el autoconocimiento a través de la sabiduría.

En la sociedad japonesa, dichas enseñanzas siguen asombrosamente presentes.

Por encima del individuo, la importancia reside en la sociedad. En Japón siempre ha estado presente la necesidad de ser de utilidad al país y no una carga. Por ejemplo, al contrario que muchos otros países occidentales, muchas familias prefieren no pedir subvenciones del estado para no ser una carga social y, en cambio, gastan sus ahorros personales en necesidades vitales. También vemos claros ejemplos cuando, pese a estar enfermos, los empresarios van a trabajar para no causarles molestias a los demás trabajadores.

La educación es una base fundamental en su filosofía. Incluso hoy en día existe la creencia de que la sabiduría es la base para convertirse en un ser humano de provecho. La importancia escolar es sobrecogedora: pese a irse a dormir pasada la medianoche después de estudiar suelen ser los primeros en despertarse para seguir con los deberes, y después de clase van a las academias de repaso. Muchas veces esta presión no viene de los padres sino de los mismos jóvenes.

Junto a la educación escolar viene la importancia del trabajo: llegar antes de tiempo y trabajar sin cobrar es igual de común que quedarse haciendo horas extra. Este punto está estrechamente ligado con la obediencia incondicional a los superiores y el respeto, ya que incluso está mal visto irse de la oficina antes que tu jefe. Tanto en las escuelas como en las compañías existe un orden jerárquico que debe respetarse por encima de todo: los veteranos y los subordinados nunca estarán a un mismo nivel.

Los ancestros también juegan un papel muy importante en el confucianismo y en la sociedad nipona: todas las mañanas sin falta el ama de casa hará un pequeño ofrecimiento al altar familiar en forma de arroz o fruta. Incluso no es extraño traer un souvenir de un viaje y colocarlo delante del altar para el deleite de los espíritus. Además, pese a que delante de otros uno hable mal de su familia (para así elevar el rango del interlocutor), uno siempre honrará a sus ancestros. Este comportamiento también lo encontramos en relación al individuo y al estado: un claro ejemplo es el de los samuráis que daban la vida por el emperador sin titubear y se quitaban la vida si fallaban.

Estos son sólo unos pocos ejemplos de la gran importancia que tiene el confucianismo incluso ahora. Valores tradicionales y conservadores y su aceptación conformista son claves a la hora de comprender la sociedad japonesa. La necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos es lo que ha modernizado tanto el país, pero es indiscutible que encontraremos la esencia japonesa oculta tras cada novedad.

1 comentarios:

Edith Albrecht dijo...

" Shall I tell you what knowledge is? It is to know both what one knows and what one does not know." It is certainly true that the teachings of Confucius are of a philosophical nature, otherwise they could not be applied. And as for being at your workplace before work starts, it would mean for many Japanese people to stay overnight at the office, hence the capsule hotels. If any people in the world have truly tried to apply the Confucian principles, it would be the Japanese, although the "Great man" himself hails from China.
Again I feel that this blog entry has been well researched and is open to discussion, simply "excellent".
" The only ones who do not change are sages and idiots." Strong medicine....

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